~ Esposas de Salomón ~

 

Generalmente cuando hablamos de Salomón pensamos en el hombre más sabio del mundo. También recordamos que tuvo una época de apostasía en la que se apartó del Eterno yendo tras los ídolos. Sin embargo pienso que muy pocas veces nos hemos puesto a meditar en la implicación de la apostasía de Salomón, el en motivo esencial por el cual cayó en tal pecado.

 

Es escalofriante entender que su apostasía se debió a sus mujeres, a las esposas que decidió tomar por intereses terrenales.

 

Obviamente estamos hablando de que fueron mujeres extranjeras todas ellas que lo fueron apartando del Creador. Sin embargo pensemos, ¿Qué influencia tuvieron sobre él estas mujeres para haber hecho caer al hombre más sabio? Analicemos a través de la Escritura:

 

2Sa 12:24  Y David consoló a Betsabé. Fue a visitarla y se unió con ella. Y ella dio a luz un hijo, que llamó Salomón, a quien Elohim amó.

 

La Escritura dice que el Eterno le amó, ya lo había apartado para Él por eso es que siempre respaldó su reinado. Sin embargo veremos qué sutil puede ser que el pecado vaya entrando a nuestras vidas de tal manera que logre apartarnos de la verdad, la instrucción del Eterno, sus mandamientos.

 

1Reyes 2:1  Cuando se acercaron los días de la muerte de David, dio este encargo a su hijo Salomón:

1Reyes 2:2  "Yo sigo el camino de toda la tierra. Esfuérzate y sé varonil.

1Reyes 2:3  "Guarda la orden del Eterno tu Elohim, andando en sus caminos, observando sus normas y Mandamientos, sus derechos y testimonios, de la manera que está escrito en la Ley de Moisés, para que seas prosperado en todo lo que hagas y emprendas.

1Reyes 2:4  "Para que el Eterno confirme la Palabra que me habló, diciendo: ‘Si tus hijos guardan mi camino, y andan ante mí con fidelidad, de todo corazón y con toda su alma, jamás te faltará varón sobre el trono de Israel’.

1Reyes 2:10  Y David durmió con sus padres, y fue sepultado en su ciudad.

1Reyes 2:11  Los días que reinó David sobre Israel fueron 40 años, siete años en Hebrón, y 33 años en Jerusalén.

1Reyes 2:12  Y Salomón se sentó en el trono de David su padre, y su reino fue firme en gran manera.

 

Hasta este momento vemos que el reinado de Salomón estaba siendo prosperado y confirmado no solo por su padre David sino por el Eterno mismo. Pero la condición de ambos fue "Guarda la orden del Eterno tu Elohim de la manera que está escrito en la Ley de Moisés, ‘Si tus hijos guardan mi camino, y andan ante mí con fidelidad’  Salomón debía siempre cuidar de obedecer y guardar lo que el Eterno ha decretado en su instrucción, y al principio lo hacía porque Salomón verdaderamente amaba al Eterno pero con una vez que quebrantó un solo mandamiento su vida comenzó a ir en decadencia, con todo esto el Eterno nunca lo dejó, por amor a Su siervo David…

 

1Reyes 3:1  Salomón emparentó con Faraón rey de Egipto, porque tomó por esposa a la hija de Faraón. Y la trajo a la ciudad de David, mientras que acababa de edificar su casa, la casa del Eterno y la muralla en torno a Jerusalén.

1Reyes  3:2  Hasta entonces el pueblo sacrificaba en los altos, porque aún no había casa edificada al Nombre del Eterno.

1Reyes 3:3  Salomón amaba al Eterno y andaba en los estatutos de su padre David, aunque sacrificaba y quemaba incienso en los altos.

 

Éste pasaje nos revela con claridad que aunque Salomón amaba al Eterno y guardaba los mandamientos hizo caso omiso a uno muy importante:

 

Deut. 7:1  "Cuando el Eterno tu Elohim te haya introducido en la tierra que vas a poseer, y hayas echado ante ti a muchos pueblos: a los hititas, gergeseos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos, siete naciones mayores y más fuertes que tú;

Deut.  7:2  "y cuando el Señor tu Elohim las haya entregado en tus manos, y las hayas vencido, las destruirás del todo. No harás con ellos alianza, ni les tendrás compasión.

Deut.  7:3  "No emparentarás con ellos. No darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo.

Deut.  7:4  "Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a otros dioses. Y el enojo del Eterno se encenderá contra vosotros, y os destruirá pronto.

Deut.  7:5  "Haréis con ellos así. Sus altares destruiréis, quebraréis sus estatuas, cortaréis sus pilares idolátricos y quemaréis sus esculturas.

 

Y exactamente eso pasó, el corazón de Salomón se fue apartando poco a poco, ya que dice el texto:  

1Reyes 3:3  Salomón amaba al Eterno y andaba en los estatutos de su padre David, aunque sacrificaba y quemaba incienso en los altos. Nueva Reina-Valera 1990.

 

El hecho de sacrificar y quemar incienso en los altos implica idolatría. Un comentarista dice al respecto:

 

Los lugares altos eran elevaciones naturales o artificiales donde los cananeos rendían culto a sus dioses. Muchas de ellas fueron luego transformadas por los israelitas en lugares de culto al Eterno,  y a raíz de esto se introdujeron en Israel ritos y otras prácticas religiosas incompatibles con la verdadera fe, las cuales fueron severamente condenadas por los profetas. En tiempos de Salomón todavía no se había tomado conciencia del peligro que significaba para la religión de Israel la presencia de estos lugares altos.

 

Evidentemente Salomón hizo caso omiso de éste tema y no vio mal rendir culto a los dioses de su esposa egipcia. El Eterno le dio una oportunidad de enderezar su camino pero mientras más mujeres tomaba,  la adoración a otros dioses se fue convirtiendo en un patrón de conducta en su vida y cuanto más lo hacía más se alejaba su corazón…

 

Una noche el Eterno se le presenta en sueños y le dice que le pida lo que quiera, por amor a su siervo David se lo daría, y seguramente éste fue un momento de prueba por parte del Eterno, además Salomón pudo  reflexionar en lo que había estado haciendo, pero pasaba el tiempo y él seguía apartándose cada vez más, y Salomón respondió al Eterno su petición…

 

1Reyes 3:9  "Así, da a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo. Porque, ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?"

1Reyes 3:10  Y agradó al Señor que Salomón pidiese sabiduría.

 

En ese momento Salomón recibió la sabiduría de lo Alto, dice la Escritura que como ningún otro hombre. En ese tiempo de elevación espiritual en el que se encontraba fue que compuso los proverbios y los cantares: 1Reyes 4:32  Y compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco.

 

Desde que Salomón se casa con la hija de Faraón hasta que construye el templo no se registra que haya tomado a otra mujer. Después de haber terminado toda la construcción, la dedicación y la celebración de la primer fiesta en el Templo el Eterno hizo un pacto con Salomón:

 

1Reyes 9:4  Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos,

 

1Reyes 9:5  yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel.

 

1Reyes 9:6  Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis;

 

1Reyes 9:7  yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré de delante de mí, e Israel será por proverbio y refrán a todos los pueblos;

 

1Reyes 9:8  y esta casa, que estaba en estima, cualquiera que pase por ella se asombrará, y se burlará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así el Eterno a esta tierra y a esta casa?

 

1Reyes 9:9  Y dirán: Por cuanto dejaron al Eterno su Poderoso, que había sacado a sus padres de tierra de Egipto, y echaron mano a dioses ajenos, y los adoraron y los sirvieron; por eso ha traído el Eterno sobre ellos todo este mal.

 

Esto es muy importante porque el Eterno se lo advierte, obviamente sabía que Salomón se apartaría pero quiso advertirle antes de que cayera en el error, por eso nos damos cuenta que ni con el conocimiento de la Escritura y la sabiduría de Salomón estamos exentos de caer en la transgresión de los mandamientos, o sea el Pecado. Así mismo pasó con David cuando pecó con Betsabé y asesinó a Urías, sin embargo tuvo un corazón humillado y el Eterno lo perdonó, pero tuvo sus consecuencias. Ahora Salomón podía poner especial cuidado en todo lo que hacía para no caer en el pecado, pero veremos que no  lo hizo y poco a poco su vida se fue tras lo opuesto al Creador.

 

Pasaron 20 años después de la edificación del Templo y la advertencia del Eterno, suficiente tiempo para que Salomón se confiara de su sabiduría y se fuera apartando.

 

En el capítulo 9 del verso 10 en adelante se nota como Salomón empieza a envanecerse por su poderío. Y vemos a su primer esposa, la hija de Faraón en acción:

 

Primero el texto dice que el faraón dio a Salomón la ciudad de Gezer como dote de su hija, Salomón la recibe, la restaura y comenzó a exigir tributo o pago obligatorio de ciertos habitantes, ya sea de hombres o de dinero para poder sustentar las obras gigantescas que había propuesto construir.

 

1Reyes 9:24  Y subió la hija de Faraón de la ciudad de David a su casa que Salomón le había edificado; entonces edificó él a Milo.

 

Milo es una fortificación o ciudadela. Milo significa Plenitud o Baluarte. Todavía en ese momento la hija de Faraón no representaba mucho peligro para Salomón.

 

1Reyes 9:25  Y ofrecía Salomón tres veces cada año holocaustos y sacrificios de paz sobre el altar que él edificó al Eterno, y quemaba incienso sobre el que estaba delante del Eterno, después que la casa fue terminada.

Salomón aún era fiel.

 

Salomón se enriquecía cada vez más, seguía construyendo hermosas y muy costosas casas, su trono majestuoso, tanto que dice la Escritura:

 

1Reyes 10:23  Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría.

 

Pero aún el Eterno estaba con él. Sin embargo, mientras más tenía se corrompía poco a poco:

 

1Reyes 10:24  Toda la tierra procuraba ver la cara de Salomón, para oír la sabiduría que el Eterno había puesto en su corazón.

 

1Reyes 10:25  Y todos le llevaban cada año sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos.

 

Aquí está el primer indicio de su envanecimiento. En la Toráh (Instrucción del Creador) habían leyes correspondientes para un rey, en las cuales habían cosas estrictamente prohibidas para evitar alejarse del pacto y alejar así al pueblo:

 

Instrucciones acerca de un rey

 

Deut. 17:14  Cuando hayas entrado en la tierra que el Eterno tu Poderoso te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores;

 

Deut. 17:15  ciertamente pondrás por rey sobre ti al que el Eterno tu Poderoso escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.

 

Deut. 17:16  Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque el Eterno os ha dicho: No volváis nunca por este camino.

 

Deut. 17:17  Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.

 

Vemos como el Eterno sabía lo que podía corromper a un rey. Eso mismo pasó con Salomón. En el verso 16 es muy claro: No volváis nunca por ese camino, no solo el camino físico sino el espiritual. Salomón no debió haber negociado con el Faraón y haberse casado con su hija, ese fue su primer error. La solución que el Eterno da para que eso fuera evitado en un rey de Israel es la siguiente:

 

Deut. 17:18  Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas;

 

Deut. 17:19  y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a el Eterno su Poderoso, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra;

 

Deut. 17:20  para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel. 

 

Seguramente Salomón hizo todo esto de su juventud, ya que temía al Eterno, pero en una etapa de su vida es evidente que dejo de ser persistente en meditar en los mandamientos del Eterno TODOS LOS DÍAS y fue por eso que se le hizo fácil apartarse de ellos poco a poco:

 

Salomón comercia en caballos y en carros (2 Cr. 1.14-17; 9.25-28)

 

1Reyes 10:26  Y juntó Salomón carros y gente de a caballo; y tenía mil cuatrocientos carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalén.

1Reyes 10:27  E hizo el rey que en Jerusalén la plata llegara a ser como piedras, y los cedros como cabrahigos de la Sefela en abundancia.

1Reyes 10:28  Y traían de Egipto caballos y lienzos a Salomón; porque la compañía de los mercaderes del rey compraba caballos y lienzos.

1Reyes 10:29  Y venía y salía de Egipto, el carro por seiscientas piezas de plata, y el caballo por ciento cincuenta; y así los adquirían por mano de ellos todos los reyes de los heteos, y de Siria.

 

Hizo justo lo que el Eterno prohibió. Y después de eso lo demás no fue problema hacerlo:

 

 

Apostasía y dificultades de Salomón

 

 

 1Reyes 11:1 Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas;

 

1Reyes 11:2  gentes de las cuales El Eterno había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.

 

1Reyes 11:3  Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.

 

1Reyes 11:4  Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con El Eterno su Poderoso, como el corazón de su padre David.

 

1Reyes 11:5  Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas.

 

1Reyes 11:6  E hizo Salomón lo malo ante los ojos de El Eterno, y no siguió cumplidamente a El Eterno como David su padre.

 

1Reyes 11:7  Entonces edificó Salomón un lugar alto a Quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalén, y a Moloc, ídolo abominable de los hijos de Amón.

 

1Reyes 11:8  Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses.

 

Con esto nos damos cuenta que las dos veces que el Eternos e le aparece a Salomón era para advertirle recordándole que debía guardar los mandamientos del Creador para que le fuera bien en todo su reinado. Por eso es que dice la Escritura que le Eterno se enojó con Salomón y lo reprendió:

 

1Ki 11:9  Y se enojó el Eterno contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de el Eterno Poderoso de Israel, que se le había aparecido dos veces,

 

1Ki 11:10  y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó el Eterno.

 

De ahí en adelante Salomón fue echándose enemigos encima, lo peor y más triste es que el Poderoso de Israel también lo dejó pero porque Salomón le dejó primero.

 

Seguramente después de lo que le dijo el Eterno, la reprensión y las consecuencias de su rebeldía reflexiona y es cuando escribe el libro de Eclesiastés, y se da cuenta de que todo es como el aliento, como el viento, todo es vanidad.

 

Lo que nosotras debemos de aprender de todo esto es la capacidad tan grande que tiene una mujer sobre un hombre, cuánto más muchas mujeres!!!

 

Obviamente estamos hablando de mujeres extranjeras en la vida de un hombre en pacto con el Creador, pero si nosotras también hacemos caso omiso a los mandamientos del creador comenzaremos a comportarnos como estas mujeres extranjeras y podemos ejercer tal influencia en nuestra familia que los podemos apartar de la verdad.

 

Hablaremos más de esto cuando examinemos la vida de Betzabé madre de Salomón. Pero es importante destacar que según los estudiosos es ella quien escribe proverbios 31, la imagen de una verdadera mujer para un rey. Seguramente, si lo escribió ella, fue como un consejo para su hijo. Sabemos que Salomón escribió los proverbios, y si los examinamos muchos hablan contra la mujer extraña o extranjera como todas las mujeres que no solo tomó Salomón, sino que las amó.

 

Mujeres, meditemos en esto, el hombre más sabio que ha habido en la historia de nuestro pueblo, el Rey que llevó a la elevación máxima al pueblo de Israel cayó por la sutileza de un ser mas “débil” que él: LA MUJER.

 


~El Lado Femenino De La Biblia~

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