Orfa  ערפה      

La historia de Orfa se narra en el libro de Rut, y solo aparece en dos versículos. Está situada  en la época de los jueces, aproximadamente del año 1322 a.e.c. en adelante.  

Su nombre en el original hebreo se pronuncia Orfáh, y literalmente lo traducen como “Melena”. Orfáh es la palabra femenina de oréf  עֹרֶף que significa: nuca o parte posterior del cuello (como declinando); de aquí, espalda en general (sea literal o figurativo): -cerviz, dura o duro de cerviz, cuello, espalda.

 

Es sumamente importante el significado de su nombre para poder comprender realmente por qué esta mujer está en el grupo de las “Mujeres Reprobables”. Veamos un poco de la procedencia de Orfáh.

 

Rut 1:1-4: “Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años”.

 

Como ven las Escrituras dicen que tanto Orfáh como Rut eran moabitas. Los moabitas fueron los descendientes del sobrino de Abraham Lot y su hija mayor (Gén. 19:37). Como ya hemos visto en el estudio de las hijas y esposa de Lot esta descendencia incestuosa ha sido reprobada por el Eterno precisamente por su origen, en especial los Moabitas, ya que su madre, la hija mayor de Lot, no tuvo vergüenza al ponerle ese nombre a su hijo, ya que Mo-av significa “hijo de mi padre” mientras su hermana menor tuvo un poco de decencia y decidió poner a su hijo un nombre mas discreto, “Ben-ammi” “hijo de mi pueblo” sin especificar su origen. Tanto los moabitas como los amonitas han sido constantes enemigos del pueblo de Israel, sin embargo el Eterno ha tenido cuidado de esa descendencia por amor a Abraham y al justo Lot (Deut. 2:9, 2ª Pedro 2:7). A pesar de que el Eterno dio una firme instrucción de no mezclarse con los moabitas y los amonitas (Deut 23:3), ha permitido casos en los que personas puedan formar parte del pueblo, un caso registrado es el de un hombre moabita que David eligió como valiente del ejército Israelita (1ªCrón 11:46). Por parte de Amón si hubo mas casos de mujeres que se unieron al pueblo, como Naamá amonita madre de Roboám hijo de Salomón de quien hablaremos en otra ocasión.

 

El Eterno nunca ha hecho acepción de personas, cualquier persona de la descendencia que sea puede formar porte de Israel siempre y cuando esté dispuesto a decir y hacer las palabras que dijo Rut a su suegra Naomi:

 

“No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Poderoso mi Poderoso.

Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga el Eterno, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos”. Rut 1:16 y 17.

 

Esta es una convicción que no estaba en el corazón de Orfáh. El Eterno le dio la oportunidad de ser parte de su pueblo casándose con un hombre judío. Cuando se casaron tanto Orfáh como Rut fueron una unidad con sus esposos, sus almas se unieron, hicieron pacto con ellos, pero también con su fe. Rut lo comprendió y lo aceptó con todo su ser, pero Orfáh solo hizo pacto con un hombre, no con el Poderoso de Israel. Esto fue confirmado cuando muere su suegro y los esposos de ambas y su suegra Naomi decide regresar a su tierra Belén de Judá…

 

Rth 1:8 y 9: “Y Naomi dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; el Eterno haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo.

Os conceda el Eterno que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron”

Seguramente el dolor de la separación fue grande, ya habían pasado 10 años y con ellos muchas experiencias juntas. Así que las tres lloraron, pero ahora vendría el desafío para sus convicciones:

Rut 1:10  y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.

 

Por la final decisión de cada una de las nueras me parece que Rut fue la que dijo esa frase de su corazón y Orfah por ese momento emocional estuvo de acuerdo, pero veremos que cuando se dicen cosas solo por emoción nada permanece firme…

 

Rut 1:11  Y Naomi respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?

 

Seguramente Orfáh habrá pensado “es verdad, ya no hay posibilidad de tener descendencia, ¿para qué me voy con ella alejándome de mi familia?” ese es el pensamiento de alguien que solo se ha cercado al pueblo por emociones o simpatía pero no está dispuesta a padecer todo con Israel…

 

Rut 1:14  Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.

 

En ese momento Orfáh estuvo en el valle de la decisión, o ir con su suegra y servir su Poderoso o continuar con su vida idólatra de antes regresando a su pueblo gentil moabita quien no solo no tienen parte en Israel, tienen prohibido formar parte de el, a menos que haya una conversión desde el corazón, tal y como pasó con Rut, estuvo dispuesta a dejarlo todo con tal de continuar una vida apegada a la fe de Naomi, su convicción fue firme y plena, mientras que Orfa fue de dura cerviz tal y como lo expresa su nombre…

 

Rut 1:15  Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.

 

Orfáh nunca volvió su corazón al Eterno, una persona que deja la idolatría y el paganismo por volverse al poderoso de Israel nunca puede volver atrás, simplemente no puede, pero si alguna vez se alejó del paganismo y aparentó ser parte del pueblo pero a la primera oportunidad vuelve a su antigua vida entonces en realidad NUNCA hubo una sincera y plena conversión al Eterno. A Orfáh le fue muy fácil volver a su vida idólatra, así perdió la oportunidad de ser parte de la historia del pueblo como lo fue posteriormente Rut la moabita, a la que se le sigue conociendo así para recordar de dónde fue sacada y quién es ahora en Israel, siendo Orfáh su contraparte.

 

El nombre de Orfáh solo se menciona dos veces en el capítulo uno de Rut. En cambio el Eterno plasmó en las escrituras un libro con el nombre de una moabita, Rut, y además su nombre forma parte de la genealogía del Mesías Yeshúa perpetuando así en la historia de nuestra fe. Mientras tanto, Orfáh por decidir dar la espalda al Eterno y a su pueblo su nombre solo está escrito para darnos testimonio y mostrar las diferencias entre un verdadero creyente y uno que solo tiene comezón de oír. Quien solo tiene comezón de oír no permanece en la fe, pero quien es un verdadero oidor se convierte en hacedor de ella para toda su vida hasta la muerte.

 

 

 

 

 


~El Lado Femenino De La Biblia~

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